lunes, 31 de agosto de 2015

Lo que si importa y lo que no, para vivir mucho y bien

Olvida las viejas creencias de lo que te va a hacer vivir saludable. Entre otras, infancia NO es destino.


Después de dar mas de 75 años de seguimiento a varios cientos de personas, se ha podido dilucidar los que si son factores ultra relevantes para vivir saludable y longevo.  La siguiente tabla, modificada y simplificada, dice mas que mil palabras:



Los 4 factores que de manera mas significativa redujeron la vida de los participantes en el estudio fueron:
  • El alcoholismo
  • Mas de 3 riesgos vasculares (alta presión diastólica, obesidad y diabetes tipo 2)
  • Ser un fumador frecuente y 
  • Solamente tener un grado equivalente a Licenciatura.

Por el contrario, los 5 factores mas significativamente asociados a la longevidad fueron:
  • Ningún riesgo vascular
  • Nunca fumaron
  • Buen nivel de ajuste social entre los 30 y los 47
  • Baja presión diastólica a los 50
  • Estudios de pos-grado

 No es extraño que el alcoholismo, el consumo de tabaco y los riesgos vasculares puedan afectar la longevidad seriamente. De hecho en esta muestra, las personas que se caracterizaban con estos 4 factores vivieron 18 años menos. Por cierto muchos de estos comportamientos de riesgo, la gente los adopta o los adquiere desde la adolescencia. También es de subrayarse que todos los factores de riesgo están asociados a nuestro comportamiento voluntario. Moraleja: la longevidad saludable se planea desde la juventud temprana.

Extraña que la obtención de un posgrado afecte la longevidad. La explicación de este factor es que la persona que se propone, persiste y se enfrenta por largo tiempo a la obtención de una meta, le provee de ventajas varias que ayudan mas allá de los 80 años.

Por el contrario, los factores que alientan la longevidad saludable son los contrarios a los anteriores, mas el hecho de que los longevos logran un buen ajuste social entre los 30 y los 47 (para esta muestra de egresados de Harvard), sin problemas de presión diastólica y con estudios de posgrado.

Factores tales como la longevidad de ancestros, o la calidad y afecto en la niñez, o el estatus social de la familia, o los niveles de colesterol o la cantidad e intensidad del ejercicio, no fueron factores significativos para determinar la longevidad de las personas.








viernes, 28 de agosto de 2015

Infancia no es destino

El amor y felicidad madura son alcanzables por mas difícil que la niñez haya sido, o pueden escaparse de las manos por mas feliz que la infancia haya parecido.

(( nota en preparación ))

Recuperarse. Reflexionar. Amar. Reverdecer.

((( nota en preparación )))

martes, 25 de agosto de 2015

Ser Feliz: la última frontera

Nada puede substituir a la sensación interna y a la certidumbre mas subjetiva de todas: el sentimiento de la felicidad plena al percibir el presente


El viejo mito de que que crecemos, cambiamos y nos definimos a una edad temprana, como a los 30, es tan verdadero como el cuento de las arcas de oro que se encuentran donde principia y termina el arcoiris.

Este es otro de los grandes mitos debidos en parte a la longevidad promedio del pasado, pero también el resultado de gente que al escribirlo, se moría poco tiempo después o se quedaba atrapado en entender la adultez temprana. Hoy ya no es el caso.

Los estudios longitudinales a lo largos de mas de 75 años de dar seguimiento a la salud física y mental de cientos de personas en especifico, han marcado una enorme diferencia en lo que hoy entendemos por madurez. En resumen: no hay un estado final de madurez.

Cada día a lo largo de 1, 30, 50, 70 o 90 años, crecemos internamente y entendemos el mundo con variantes en que, aun cuando sigamos una linea evolutiva en la que seguimos siendo un mismo yo, nuestro yo aprende nuevas perspectivas y busca, a su manera, su forma de acercarse a su felicidad.



La evidencia de los estudios longitudinales como el estudio Grant de Harvard, indica que seguimos integrándonos continuamente, al recordarnos, al recordar a los nuestros, al imaginarnos a nosotros y a los nuestros, bajo una óptica que no conocíamos y a veces con una óptica dolorosa, de la cual cuesta trabajo desprenderse.

No hay estación final en nuestro desarrollo. Todas son estaciones transitorias que nos van llevando hacia adelante. No hay estaciones aisladas y en solitario, aunque así lo parezca. Casi siempre son estaciones que recorremos en compañía, consciente o inconscientemente. Pero siempre hay alguien alrededor del cual o de quienes, nuestra vida va adquiriendo un sentido mas cercano, mas amplio y mas profundo.

El olvido selectivo para mantenernos mentalmente saludables

Crecer sanamente se vincula con olvidar selectivamente aquello que se va contraponiendo a nuestra nueva manera de ver el mundo a medida que maduramos.


A nadie nos resulta extraño no poder recordar algo que para muchos otros que lo vivieron, lo tienen tan presente como si fuese ayer.  Ciertamente nunca recordamos todo. Pero si es peculiar que ciertas cosas de nuestra vida las recordemos en una etapa y las olvidemos después.

Nuestra memoria no es un recipiente estático en el que solo depositamos algo y con el tiempo se va oxidando y olvidando. Nuestra memoria acompaña nuestro propio crecimiento personal. Y ayuda a olvidar lo que duele, pero también ayuda a recordar eso mismo quizá con otra perspectiva diferente al dolor y mas cercana al entendimiento.

En un momento de la adolescencia podemos recordar vividamente, las expresiones de dolor de nuestra madre, percibiéndolas como un gesto de debilidad.  Años después las mismas expresiones las podremos comprender como el gesto de la impotencia aprendida ante la adversidad.



Como entender cada momento de nuestra vida es en parte el resultado de nuestra voluntad. Pero también es el resultado de los cambios que vamos internalizando, incorporando y entendiendo con una perspectiva diferente a medida que maduramos.

Nuestro reto, al madurar, no es olvidar todo lo que nos duele. Es mas bien reinterpretarlo dentro de la óptica mas positiva que podamos, a veces por mas difícil que parezca.

La memoria de lo que olvidamos ... no se olvida. En realidad la memoria nos espera, hasta que sea el momento de recordar de nuevo con una nueva perspectiva.


lunes, 24 de agosto de 2015

¿Los pobres que carecen de educación mueren primero?

Los estudios longitudinales del Harvard Grant Study, con habitantes de ciudad suburbios, parecen indicar así.


El Harvard Grant Study se realizó a lo largo de 75 años, con personas de la generación 1939 a 1944, incluyendo 268 educados en Harvard y 456 personas con desventajas socioeconómicas.

Los resultados son bastante claros en estos grupos de hombres. Controlando estadísticamente por aquellos que participaron en la segunda guerra mundial, mas del 45% de los hombres que crecieron en los barrios céntricos y pobres de la ciudad y que no recibieron educación universitaria, ya habían muerto o estaban discapacitados al cumplir 65.

Por el contrario, aquellos que recibieron una educación universitaria, ya sea en Harvard o en universidades (colleges) de menor prestigio, menos del 23% habían muerto o habían quedado discapacitados. En ambos caso se eliminaron las muertes resultado del azar tales como el cáncer (excepto el de pulmón).

De alguna manera, las personas con educación universitaria aprendieron a vigilar mas su salud, controlar su consumo de alcohol y de tabaco.




Dado que el estudio se concentró en poblaciones citadinas, es muy probable que esos habiltos de vida aprendidos en la universidad, sean aprendidos mas tempranamente en otros estilos de vida fuera de las grandes ciudades.

jueves, 20 de agosto de 2015

El Nuevo No Retiro

No dejar el empleo formal se está convirtiendo en una necesidad y una motivación


La nueva generación de los adultos maduros, aquellos nacidos después de 1965, es peculiar.  Son personas que han recibido el mayor bono de longevidad en la historia. En este tiempo, la pirámide poblacional ha cambiado drástica y continuamente. Proporcionalmente, cada año menos jóvenes y mas adultos maduros. Lo mas singular de esta situación es que las políticas de jubilación y retiro siguen siendo las mismas de hace 50 años. Es decir, las políticas actuales  de jubilación, hacen justo lo opuesto a lo que se debería hacer. Provocan la salida de manos y mentes con experiencia para dar oportunidades a manos y mentes en proceso de adquirirla, para mantener a una economía con cada vez menos gente involucrada en la actividad económica.

La crisis poblacional y financiera que esto puede implicar no es difícil de predecir. Menos manos para producir y mas población para mantener con base en sus fondos - que inevitablemente se van a erosionar y perderán valor a lo largo de los años. Entre mas saludable estés y mas años sobrevivas, mas valor  pueden perder los fondos con los que se cuenta. Esto aplica particularmente a los que van a retirar a contra con un ingreso fijo en moneda no indexada con la inflación.

No este contexto no es de extrañar que haya toda una tendencia de gente en proceso de jubilación que buscan continuar con el empleo formal, ya sea de tiempo completo o tiempo parcial, cuando les es posible. Las razones para hacer esto son varias. Tres de esas razones son las siguientes:

  • La mayoría de fondos de retiro, están ahora vinculados a las bolsas de valores. El desempeño variable que tienen genera incertidumbres en la gente que va depender exclusivamente de esos fondos y optan por seguir trabajando para seguir aportando a ese fondo.
  • La permanencia en un puesto formal provee de un sentido de identidad que mucha gente no esta fácilmente dispuesta a dejar atrás, mucho menos si no han construido una nueva identidad y una nueva forma de valoración de si mismos y de encontrar sentido y motivación en un nuevo estilo de vida
  • La gente opta por seguir en aquellos trabajos que le resultan muy satisfactorios porque además no encuentran otra actividad que les provea ni la misma estructuración de su tiempo, ni la misma estimulación mental, social y emocional.

En una nota reciente de Susan Rosegrant en la página del ISR/UM (Institute for Social Research, University of Michigan) ella cita unos datos que son por demás reveladores de esta tendencia que seguramente existe en México también. Ella dice ( The New Retirement: No Retirement ):
"Ya no hay duda que la edad promedio de jubilación/retiro en los Estados Unidos se está elevando, y no solo entre la generación de los "baby boomers". Cerca del 24% de los hombres entre la edad de 70 a 74 todavía trabajan, que es un 7% más de los que trabajaban a esa edad hace 10 años y uno de cada tres hombres entre las edades de 65 a 69 todavía se encuentran trabajando...", además
"También las mujeres se están quedando en sus empleos mas tiempo. Más del 14% de la mujeres entre las edades de 70 a 74 todavía mantienen un empleo,... y una de cada cuatro mujeres entre las edades de 65 a 69 continúan laborando..." 
 Estos datos reflejan una tendencia imparable. La gente madura estamos en busca de nuevas opciones de vida y trabajo. Algunos en el sistema formal e empleo y otros en nuevas estilos y formas de vida siendo definidas.

Un patrón de vida incipiente es el de las personas que optan por un esquema de empleo parcial, como un método para irse acoplando a un nuevo estilo de vida, a la formación de un nuevo circulo social y a la búsqueda pausada para  explorar nuevos intereses o intereses que se tuvieron pero fueron hechos a un lado.

Hay que sumar a todo esto un hecho ya reconocido. En la misma nota de Rosegrant se menciona:
" ... trabajar por mas tiempo puede ayudar a preservar la memoria y otras habilidades cognitivas, aun cuando el trabajo en si mismo no sea mentalmente estimulante. Hay evidencia de que las habilidades sociales y de personalidad tales como levantarse temprano en la mañana, tratar a la gente, saber el valor de ser confiable, también son importantes"

As pues, el darle continuidad a nuestra vida productiva, en cualquiera de las formas y estilos que se acople a nosotros, a nuestras capacidades y nuestros intereses, es una tendencia imparable que esta generación madura estamos trazando, inventando y definiendo.


martes, 18 de agosto de 2015

Contexto historico y estilos de vida en la madurez

Los estilos de vida predominantes en la edad madura en la Europa del Oeste


Los europeos nacidos en la época posterior a la segunda guerra mundial, es decir desde 1940 a 1960, crecieron y presenciaron la devastación de Europa, las penalidades, las privaciones y un inmenso miedo a la muerte. Las personas nacidas en ese lapso hoy tienen entre 55 y 75 años. ¿Como ejerció una influencia determinante en su visión de la edad madura todo lo que presenciaron en su niñez y adolescencia?

Esto es a lo que le han dado un cercano seguimiento el European Social Survey. La conclusión preliminar es que el hombre y la mujer maduros que crecieron en la posguerra, dan prioridad al aspecto material en sus años maduros como un reflejo natural de compensación de las inmensas privaciones que sufrieron junto con sus familias en ese tiempo.  Las generaciones mas recientes, que han observado la destrucción de Europa solo en fotografías o algunos edificios que nunca fueron reconstruidos, tienen otro punto de comparación y su visión de la edad madura está menos vinculada al aspecto material (European Social Survey Education Net).

La persona madura en Europa también ha reconfigurado su esquema de valores dando mayor prioridad a la seguridad en sentido amplio, la preservación de las tradiciones y la conformidad en oposición a la rebelión o la resistencia.  

Por el lado contrario, el adulto maduro europeo se aleja de valores como la estimulación, el hedonismo, el logro y el poder - un perfil de valores bastante contrapuesto al que se profesaba en sus años juveniles anteriores o en los años juveniles actuales. Este nuevo perfil de valores del adulto maduro europeo se refleja en la siguiente gráfica:


En un contexto así, reconociendo las diferencias históricas, económicas y de nivel de vida y seguridad social,no es de sorprender que las alternativas del estilo de vida de los europeos versus latinoamericanos, reflejen diferencias importantes. Por ahora, el cambio en los patrones de valores, como los incluidos en la gráfica, no parecen marcar una diferencia radical entre lo que caracteriza al adulto maduro europeo y el latinoamericano.

La pregunta que nos planteamos, ¿en que diferimos en nuestra búsqueda de estilo de vida para la edad adulta los europeos versus los latinoamericanos? ¿Como reverdecemos en Europa versus en Latinoamérica?








lunes, 17 de agosto de 2015

ReVerdecer es una filosofía de la vida en la edad madura que toma en cuenta varios aspectos para tener una vida mas amplia, mas plena y mas satisfactoria. ReVerdecer es el resultado de varias inquietudes. Una de ellas es la relacionada con el incremento en la longevidad.

En 1960, nuestra expectativa de vida para hombres y mujeres era de 56 y 59 años. En el 2011 creció a 72 y 78 años respectivamente. Que hemos hecho con ese bono de casi 20 años de mayor longevidad? Por qué las suposiciones culturales de los últimos 30 años siguen siendo las mismas? 

En mas de 50 años, pese a que los hombres dejaron de morir en promedio a los 56 años y las mujeres a los 59, las creencias y suposiciones de lo que debería ser los años del "retiro", no han cambiado mucho.



De hecho, la mayor longevidad alcanzada no se ha traducido en un nuevo estilo de vida posterior a los 50. No es común pensar en rediseñar nuestro estilo de vida. Las practicas de jubilación del pasado, que persisten en muchas instituciones del gobierno y sus para estatales, reflejan una fecha anticipada de retirarse para morir - fuera de la oficina.

Sin embargo, ya no es extraordinario ver maratonistas mayores de 60, gente creando en el campo, en la ingeniera , en la ciencia y en las artes mucho después de los 60. Toma en cuenta que hoy en día, si alcanzas los 60, la expectativa de vida se extiende a los 80-82.

Pero este patrón extraordinario, no es aún el patrón estándar en nuestra sociedad, pese a este bono de longevidad que hemos alcanzado.

EL propósito de este blog es explorar las nuevas tendencias, prácticas, estilos de vida y obstáculos, que permitan ir redefiniendo y adoptando nuevas practicas de de vida que permitan crecer y reverdecer en la edad madura.